Es importante recordar que estas dinámicas constituyen la vida. No funcionan individualmente sin interacción con las demás dinámicas.
La vida es un esfuerzo de grupo. Nadie sobrevive solo.
Si se pierde la ética en una dinámica, esta deja de estar en comunicación (en mayor o menor medida) con las demás dinámicas. Para permanecer en comunicación, las dinámicas deben permanecer éticas.
Tomemos el ejemplo de una mujer que se ha apartado completamente de la tercera dinámica. No tendrá nada que ver con ninguno de los grupos o la gente de su ciudad. No tiene amigos. Permanece encerrada en su casa todo el día, pensando (con alguna idea descarriada de independencia o individualidad) que está sobreviviendo mejor en su primera dinámica. En realidad es bastante miserable, solitaria, y vive atemorizada de los demás seres humanos. Para aliviar su desdicha y su aburrimiento, comienza a tomar sedantes y tranquilizantes, a los que se hace adicta, y luego también comienza a beber alcohol.
Está ocupada resolviendo su dilema con más acciones destructivas. Puedes ver cómo ha llevado a su primera, segunda y tercera dinámicas a estar incomunicadas. Está destruyendo activamente su supervivencia en sus dinámicas. En estas acciones hay una falta de ética extrema, y no sería de extrañar que al final se quitara la vida con la mortífera combinación de sedantes y alcohol.
O tomemos al hombre que está cometiendo actos destructivos en el trabajo. No es necesario que estos actos sean grandes; pueden ser tan sencillos como llegar tarde al trabajo, no hacer un trabajo tan profesional en cada producto como de lo que él es capaz, estropear el equipo u ocultar cosas a su patrón. No tiene que dedicarse abiertamente a la destrucción total de la empresa, para saber que está cometiendo actos dañinos.
Ahora bien, a medida que pasa el tiempo, este hombre se encuentra a sí mismo deslizándose hacia una conducta cada vez más carente de ética. Siente que debe ocultar más y más, y no sabe cómo detener esta espiral descendente. Es muy posible que nunca se le haya ocurrido siquiera que podría detenerla. Carece de la tecnología de ética. Es probable que no se dé cuenta de que sus acciones están conduciendo a que sus dinámicas estén incomunicadas.
Esto puede afectar a sus demás dinámicas de varias maneras. Es probable que sea un poco miserable, y puesto que es básicamente bueno, se sentirá culpable. Llega a casa por la noche y su mujer dice con alegría, ¿Qué tal te fue hoy?, y él se encoge un poco y se siente peor. Comienza a beber para mitigar su desdicha. No se comunica con su familia. No se comunica en su trabajo. Su rendimiento en el trabajo empeora. Comienza a no cuidar de sí ni de sus pertenencias. Ya no disfruta de la vida. Su vida feliz y satisfactoria se le escapa de las manos. Puesto que no conoce la tecnología de ética y no la aplica a su vida ni a sus dinámicas, la situación, en buena medida, se sale fuera de su control. Sin darse cuenta, se ha convertido en efecto de su propia falta de ética. A menos que enderece su vida usando la ética, indudablemente morirá
siendo un hombre miserable.Ahora te pregunto, ¿qué clase de vida es esa? Por desgracia, es demasiado común en nuestros días.
Una persona no puede perder la ética en una dinámica sin que esto tenga consecuencias desastrosas en sus demás dinámicas.
Es en verdad muy trágico y la tragedia se agrava por el hecho de ser tan innecesaria. Si el hombre tan sólo conociera la simple tecnología de ética, podría lograr para sí la autoestima, la satisfacción personal y el éxito que sólo cree ser capaz de soñar, no de lograr.
El hombre busca la supervivencia. La supervivencia se mide en placer. Eso significa, para la mayoría de los hombres, felicidad, autoestima, la satisfacción personal de un trabajo bien hecho y el éxito. Un hombre puede tener dinero, puede tener muchas posesiones personales, etc., pero no será feliz hasta que no sea realmente ético y sepa que consiguió esas cosas con honestidad. Esos ricos criminales políticos y financieros no son felices; puede que el hombre común les envidie por su riqueza, pero son gente muy desdichada que la mayoría de las veces acaban arruinándose con la adicción a las drogas o al alcohol, el suicidio o algún otro medio de autodestrucción.
Echemos un vistazo a la falta de ética actual en la segunda dinámica que ocurre con tanta frecuencia. Por lo general, se considera que este comportamiento es perfectamente aceptable.
Es fácil ver como la falta de ética en la segunda dinámica afecta a las demás dinámicas.
Digamos que tenemos a una mujer joven que tiene un matrimonio medianamente feliz y decide tener una aventura con su jefe, quien resulta ser un buen amigo de su marido. Es obvio que esto no es ético en absoluto y también va contra la ley, aunque un número sorprendente de gente encontraría aceptable esta clase de comportamiento o a lo sumo, ligeramente censurable.
No obstante, este es un acto muy destructivo
Ella sentirá culpa, se sentirá falsa y desdichada porque sabe que ha cometido un mal acto contra su esposo. Sin duda, su relación con él sufrirá, y puesto que su jefe está experimentando algo muy parecido en su casa, ella y su jefe comenzarán a sentirse mal el uno con el otro, puesto que empiezan a elegirse mutuamente como blanco por su desgracia. Sus dinámicas acaban bastante enredadas y sin comunicación. Ella se sentirá desdichada en su primera dinámica, ya que ha abandonado su propio código moral. Su segunda dinámica estará incomunicada y puede que incluso comience a criticar a su marido y que le empiece a desagradar. La situación en el trabajo está tensa, ya que ella ahora ha perdido la comunicación con su jefe y sus compañeros de trabajo. Su jefe ha arruinado su relación y amistad con el marido. Ella está tan enredada en estas tres dinámicas, que quedan totalmente incomunicadas con su cuarta, quinta y sexta dinámicas. Todo esto es el resultado de perder la ética en una sola dinámica.
Las repercusiones se extienden insidiosamente a todas las dinámicas.
Nuestra supervivencia se asegura sólo mediante nuestro conocimiento y aplicación de la ética a nuestras dinámicas para mantenerlas en comunicación.
Con la ética, podemos lograr supervivencia y felicidad para nosotros mismos y para el planeta Tierra.


