![]()
Existe una respuesta a todo esto. Si todos estos ismos tienden al Estado total, entonces la refutación obvia es que no exista un Estado. Sólo esto sería una oposición al Estado total.
![]()
Al ser un animal productivo, se obliga a la vaca a rendirlo todo. Ella no necesita su propia leche, no puede usar a sus becerros y se le obliga a entregar su propio cuerpo como carne. Como intercambio tiene un corral fangoso, cardos como pasto, perros que le ladran y abuso.
Sensible o no, inteligente o estúpida, la vaca, sin embargo, nos da un buen ejemplo del perfecto ciudadano del estado.
El perfecto ciudadano (desde el punto de vista gubernamental supresivo) es alguien que no exige nada y produce todo, y hasta rinde su propio cuerpo cuando se le exige. El ciudadano ideal. El perfecto trabajador de una fábrica. El soldado total. El camarada que recibe alabanzas.Como esto es algo instintivo en el Hombre oponerse a ser esclavizado las personas manifiestan su rebelión personal de diversas maneras.
No pueden simplemente derrocar a un gobierno bien armado. De modo que su rebelión toma la forma de inacción e ineficiencia.
Rusia y Cuba, por mencionar sólo dos, se están arruinando por la ineficiencia e inacción individuales. No ven esto como una rebelión, ya que no tiene ningún clímax. Simplemente no se producen el grano y la caña, de alguna manera los trenes no funcionan y no se hornea el pan.
Estados Unidos e Inglaterra, impulsados todavía por una débil chispa remanente de libre empresa, siguen adelante torpemente. Pero la presión económica es demasiado grande para que esto continúe durante mucho tiempo. El impuesto sobre la renta, los préstamos bancarios y del estado: todos los males están ahí esperando.
Al percibir la llegada de la propiedad total, el trabajador, aun en Estados Unidos e Inglaterra, empieza a frenar. El trabajo de un buen día en la actualidad, era el trabajo de una hora hace un siglo. Las huelgas paralizan con entusiasmo todo lo que pueden. La ineficiencia y la inacción están a la orden del día.
Al no ser inteligentes, el capitalista, el comisario soviético, el Gran Socialista, no creen que alguien haya llegado a comprender su verdadera intención y, en consecuencia, siguen deformando las economías en todas direcciones con la esperanza de convencer a la gente, que se lanza a la huelga, que realmente no trabajará, y esta se vuelve más ineficiente.
Todas las sociedades de la Tierra, ya sea en Oriente o en Occidente, se están aproximando al mismo final: la disolución a causa de la rebelión personal de los pueblos. La rebelión no tiene nombre, no tiene líder, no tiene bandera, no tiene gloria. Sólo tiene a la vista un fin común: el final de todos los estados y todos los sistemas económicos. Y es seguro que el pueblo triunfará.
LA CIENCIA DE LA ECONOMÍA
Cualquier grupo de niños pronto desarrollará un sistema económico práctico.
Hace poco, en un parque ruso, unos niños se convirtieron en el motivo de horror del gobierno al desarrollar un sistema de trueque intercambiando juguetes: un acto que en forma debida se criticó severamente como capitalista. Los valores de las palabras rusas son vacilantes, porque para ser capitalistas, los niños deberían haber desarrollado un sistema de recompensa de intereses por el préstamo de juguetes, no el sistema de trueque.
Mientras exista una oferta y mientras pueda generarse una demanda, se desarrollará cierto sistema de intercambio de bienes.
Existe la acción impaciente de oferta, ayudada por la creación de una demanda mediante publicidad, un sistema que conocemos como negocios y en el que la Madison Avenue está tan versada. Al hombre, este le parece el más agradable de los sistemas; pero tiene una limitación, ya que exige dinero como intercambio y hace que las personas exijan paga para comprar los bienes que se anuncian.
Además, existe un sistema que se basa en crear necesidad. Los gobiernos, casi de manera uniforme, creen en este sistema y lo usan. Restringen la oferta por medio de impuestos a los proveedores, y aumentan la demanda al castigar al consumidor por no tener fondos: es decir, el impuesto sobre la renta. Esta teoría, en su forma expresa más simple, es la reducción de la producción junto con una demanda impuesta. Se puede arrestar a los padres por no cuidar a sus hijos; y el precio del pan, de la renta y de los servicios está por encima de la habilidad del padre para pagar. Se arresta a un individuo como vagabundo si no se viste bien, pero el precio de la ropa, a causa de la escasez, la pone fuera de su alcance.
Existen muchísimas variaciones de los mismos dos factores, oferta y demanda, y pueden ser manipulados por las grandes industrias, por el estado, por los ladrones, por los mendigos o por cualquiera; son casi innumerables.
La economía continúa...
| Anterior | Glosario de términos de Scientology | Índice | Siguiente |
| Encuesta acerca de este Site de Scientology | Sites de Scientology relacionados | Librería | Página Principal |
info@scientology.net © 1998-2008 Church of Scientology International. Todos los derechos reservados.
Información sobre marcas registradas.