![]()
![]()
Occidente, ingenuo y tradicional en el campo de la seguridad, ha fracasado totalmente en detectar y poner remedio a la destrucción cultural: la mayor arma en pleno uso hoy en día contra las naciones occidentales. ESPIONAJE
Para las fuerzas de seguridad occidentales y para los políticos, el espionaje aún significa: esfuerzos del enemigo para robar los planes del barco de guerra. Aun cuando los oficiales de seguridad de Occidente sospechen confusamente qué es lo que está ocurriendo, no es probable que sus superiores políticos les permitan actuar, ya que han sido cuidadosamente entrenados a creer en el deterioro inevitable del hombre en la sociedad moderna.
La esencia de la campaña es hacer que todo parezca interno e inevitable, con una explicación social a mano para cada nueva decadencia.
Los espías, como llaman a los agentes enemigos aquellos que saben muy poco de ello, son atrapados generalmente al pasar la información, después de que los ciudadanos a los que han persuadido para robar los planes los han denunciado a los servicios de seguridad nacional.
Una nueva característica en la destrucción cultural es que estos espías son agentes que no informan. Simplemente actúan.
Instruidos durante algún período muy lejano, no necesitan más instrucción detallada. Simplemente siguen trabajando.
Estos agentes no necesitan fondos de sus jefes, ya que son financiados internamente, y, muy a menudo, por los gobiernos que tratan de subvertir.
Tres cosas enmascaran sus actividades: (a) asumen identidades (cubiertas en la jerga de inteligencia) que se consideran por encima de la ley; (b) parecen esenciales para manejar el desorden que, de hecho, están creando; (c) el alcance y la coordinación de sus acciones son demasiado increíbles para ser comprendidas por la gente que adopta un punto de vista razonable sobre las cosas.
Toda la evidencia de sus triunfos está a plena vista. Aun así, se hacen pasar por las autoridades vitales para manejar estas condiciones.
EDUCACIÓN INADECUADA
Las disparadas tasas de crimen y la extendida adicción a las drogas son los distintivos de la subversión de los servicios de inteligencia, y siempre lo han sido. A estos signos más comunes de ataque a la destrucción cultural de la población, se ha añadido la educación inadecuada, los disparados índices de locura, la perversión sexual, la guerra racial y el sabotaje de la economía juiciosa.
El impulso algo natural de las sociedades más bien bárbaras a extraviarse y a entrar en un jaleo está siendo exagerado en tal grado y con tal rapidez, que prácticamente cualquiera podría ver con un poco de ayuda que a la turbulencia natural se le está ayudando muchísimo.
La tecnología exacta mediante la que se está haciendo esto brinda un estudio fascinante y revelador. Toda la inventiva que por lo común sólo surge durante la guerra real, se ha vuelto a dirigir a la resolución del problema: Cómo destruir una nación a la que no se puede combatir directamente.
Inglaterra ha presenciado la contracción de todo su imperio a la posesión de Escocia, Gales e Irlanda del Norte como su único e indisputable terreno exterior. Un acontecimiento que normalmente requeriría siglos de decadencia, sucedió en 2 décadas.
Estados Unidos, héroe conquistador de la Segunda Guerra Mundial, es reducido a regatear en una mesa de conferencias, mientras sus colegas enemigos, del tamaño de un sello de correos, dirigen campañas públicas para poner fin a la guerra dentro de las fronteras de EE.UU.
Cualquier voz que se alza en protesta contra la decadencia nacional es silenciada y calumniada; hasta ese punto ha llegado la fuerza del enemigo externo.
Destrucción cultural continúa...
| Anterior | Glosario de términos de Scientology | Índice | Siguiente |
| Encuesta acerca de este Site de Scientology | Sites de Scientology relacionados | Librería | Página Principal |
info@scientology.net © 1998-2004 Church of Scientology International. Todos los derechos reservados.
Información sobre marcas registradas.