![]()
Con el campo así delimitado, y digamos que tuvieras, dos tipos de mercados para los que trabajar asiduamente, irías adelante y escribirías para los dos. Pero no olvidarías a todas las demás ramas a las que habías aspirado primero, y de vez en cuando escribirías a vuela pluma algo fuera de lo común y lo mandarías, y quizá lo vendieras y de cualquier modo continuarías con los dos primeros tipos.
Toma mi propia situación como ejemplo: porque la conozco mejor que la tuya. Comencé escribiendo para las revistas pulp, escribiendo lo mejor que sabía, escribiendo para cada revista en los kioscos, dándoles el sesgo apropiado lo mejor que podía.
Produje alrededor de medio millón de palabras, haciendo ventas desde el principio debido a la gran cantidad. Después de que se vendieran una docena de historias, vi que las cosas no estaban del todo bien. Estaba trabajando duro y el dinero llegaba con lentitud.
Ahora bien, daba la casualidad de que mi preparación había sido la de un ingeniero, me inclinaba por las ecuaciones sólidas, perfectas, más que por las conjeturas, y de esta manera tomé la lista que tú debes tener. Historias escritas, tipo, número de palabras, dónde se mandaron, vendidas o no.
Mi lista era variada. Comprendía guerra aérea, aviación comercial, western, western con romance, policíacas y de aventuras.
A primera vista, esta lista reflejaba que las de aventuras eran mi mejor opción, pero cuando has tenido que enfrentarte a las ecuaciones durante largo tiempo, nunca confías en ellas hasta que tienes el resultado final asegurado.
Reducí todo a un terreno común. Tomé un tipo de historias que había escrito, sumé el número total de palabras, y anoté ese número de palabras vendidas. Por ejemplo:
POLICÍACA ................ 120,000 palabras escritas 30,000 palabras vendidas 30,000
= 25%
120,000
DE AVENTURAS ................. 200,000 palabras escritas 36,000 palabras vendidas 36,000
= 18%
200,000
De acuerdo con los libros de las ventas, el género de aventura era mi recurso seguro, pero una mirada al 18 por ciento contra el 25 por ciento, me enseñó que había estado haciendo una gran cantidad de trabajo para nada. A un centavo la palabra, conseguía 0,0018 dólares por las de aventuras y 0,0025 dólares por las policíacas.
Una diferencia considerable. Y por tanto decidí escribir más novelas policíacas que de aventuras.
Descubrí a partir de esta misma lista que (como yo venía del Oeste y por lo tanto debiera conocer este tema) todavía tenía que vender siquiera una historia western. No he escrito ninguna desde entonces.
También descubrí que las historias de guerra aérea y de aviación comercial eran tan bajas que ya no podía permitirme el lujo de escribirlas. Y eso era extraño, ya que tenía licencia de piloto.
De este modo resulté engañado para dejarme la piel trabajando por ingresos pequeños. Pero las cosas comenzaron a mejorar después de eso, y trabajé menos. La mayor parte de lo que escribía eran historias policíacas, con algún relato de aventura ocasional para mantener el interés.
Pero las materias primas de mi planta estaban empezando a agotarse. En una época había sido reportero policial, y había consumido sin darme cuenta todo el material que tenía arrumbado.
Y las cosas empezaron a ir mal de nuevo, sin que yo supiera por qué. Acto seguido, saqué mis libros, que había llevado con precisión y al día; como debieras hacerlo tú.
Cifras sorprendentes. Mientras que las policíacas parecían ser mi pilar principal, aquí estaba el resultado.
La Fábrica de Manuscritos continúa...
| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |
L. Ron Hubbard, L'Écrivain | L. Ron Hubbard, Lo scrittore
L. Ronald Hubbard, El escritor | L. Ron Hubbard, Der Schriftsteller
L. Ron Hubbard, The Writer
Contact Us© 1998-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.
Para información sobre marcas registradas