Esto finalmente penetró en mi sesera. No me agradó, porque creí que sabía algo acerca de los Pies Negros.
¿Eran tan malos como se les representaba?
Entré en los archivos. Los verdaderos archivos. Entré en el diario de Alexander Henry. Entré en esto y salí de aquello hasta que tuve una pila de material más alta que mi escritorio.
Y después fui más allá del clímax, al localizar en Seattle a un joven individuo que resultó ser hermano de sangre de los Pies Negros. El Diario de Lewis y Clark contenía alrededor de cinco páginas, relacionadas con las circunstancias que rodearon al asesinato de un guerrero Pie Negro a manos de Lewis.
La forma en que esto se proyectó repentinamente hacia su desenlace es digno de recordarse. La Compañía de la Bahía de Hudson, los NorWesters, los Pies Negros, John Jacob Astor... Las partes del relato se ensamblaron con un clic.
Junto con años de experiencia en el noroeste, estos cientos de fuentes de información se combinaron para conformar el relato.
El resultado fue Las brigadas de piel de gamo, una novela que Macaulay pondrá en circulación este verano.
Las brigadas de piel de gamo cobró vida porque resulta que una noche estaba yo lo bastante aburrido para sentarme y quedarme mirando fijamente una fila de libros en un estante.
Esta narración sobre la investigación no estaría completa a menos que mencione que tengo cierta fobia a rastrear como un sabueso y que sospecho que esta está profundamente arraigada en la mayoría de nosotros.
H. Bedford Jones lo mencionó hace mucho tiempo y en ese entonces no le creí; pero después de estar volcando montones de esto en las revistas, sé que B. J. tenía toda la razón.
Dijo que a una persona le era difícil escribir sobre las cosas que mejor sabía.
Esto da lugar a un antiguo debate sobre los pros y los contras de que un escritor deba escribir sobre las cosas que conoce.
Yo doy fe de ello: nací y crecí en el Oeste y, sin embargo, no vendí un par de westerns hasta el año pasado. Y sólo los vendí porque alguien dijo que no podía.
Sepan que los países del Caribe me conocen como El Colorado; y, sin embargo, los únicos relatos sobre el Caribe que puedo escribir son acerca de aquellos países con los que he tenido tan breve contacto que sólo tengo el más vago conocimiento de ellos y estoy, por lo tanto, forzado a depender de la investigación en libros y mapas para sustentar mis hechos.
Escuchen: escribí excelentes relatos sobre Hollywood hasta que llegué aquí y trabajé en películas. Mientras estuve aquí, escribí uno y el editor me lo arrojó como un total fracaso.
La Búsqueda por la Investigación continúa...
![]()
| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |
L. Ron Hubbard, L'Écrivain | L. Ron Hubbard, Lo scrittore
L. Ronald Hubbard, El escritor | L. Ron Hubbard, Der Schriftsteller
L. Ron Hubbard, The Writer
Contact Us© 1998-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.
Para información sobre marcas registradas