[“La ciencia-ficción... es el sueño que precede a la aurora, en la que el inventor o el científico despierta y va hacia sus libros o su laboratorio diciendo: ‘Me pregunto si podría hacer realidad ese sueño en el mundo de la verdadera ciencia’ ”. - L. Ronald Hubbard]      Como comentario introductorio, consideremos de manera breve, un tema de continuo interés para L. Ronald Hubbard que proviene de su trabajo etnológico en el Caribe y en otras partes: a saber, la creencia primitiva en seres invisibles, pero “celosos y ávidos de minar la felicidad del hombre”. El tema demostró ser de una fascinación especial debido a su carácter universal; prácticamente todas las comunidades tribales se adhieren a una cosmología de demonios animistas. Sin embargo, lo interesante aquí es lo que resultó de esa investigación en un sentido puramente literario: es decir, el extraordinario relato del etnólogo James Lowry, que debe encontrar cuatro horas perdidas de su vida. Con el título original de “Fantasmagoría” y descrita adecuadamente como una historia de “angustia metafísica”, es una obra que constituye un hito en todos los aspectos y hoy se recuerda como Miedo.

     “Si la manejo de manera apropiada”, dice una nota de L. Ronald Hubbard sobre la obra en proceso, “será algo que Dostoyevski podría haber hecho”. Tenía razón, y en particular cuando se consideran las Memorias del subsuelo, de un surrealismo obsesivo. La obra también se ha comparado con lo mejor de Edgar Allan Poe, y exactamente con la misma legitimidad:

     “Las nubes, llevadas con fuerza hasta lo alto, en ocasiones proyectaban sombras sobre el pavimento y los prados; la brisa cercana a la tierra retozaba con los residuos del otoño, persiguiendo a las hojas para hacerlas salir de los recodos y a través de los prados contra los árboles, pidiéndoles que desaparecieran y abrieran camino para una nueva cosecha posterior”.

     Pero muy al margen de toda comparación, aquí está lo que el historiador literario Davis Hartwell describió como algo que está entre “los fundamentos del género contemporáneo moderno de horror” y una obra de profunda “complejidad moral que ayudó a transformar la literatura de terror de su forma de anticuario o de su forma metafísica, a una forma contemporánea y urbana con los crudos detalles del realismo cotidiano”. Con relación a eso, concluye: “Desde Ray Bradbury hasta Stephen King, tenemos una deuda literaria con L. Ronald Hubbard por su obra Miedo”.

     Se podrían citar muchas más: Miedo es probablemente la obra más reconocida por sí sola que haya surgido de todo este reino de las pulps. Se podría decir mucho más: además de Miedo, ahí queda literalmente un estante de obras de L. Ronald Hubbard completamente inolvidables como La máquina de escribir en el cielo, Ole Doc Methuselah, y ese relato sobre el tema de la dilatación del tiempo que serviría de inspiración a muchos, A las estrellas. Pero ahora ha llegado el momento de oír hablar al propio L. Ronald Hubbard de aquellos días.

La Edad de Oro continúa...


AnteriorNavigation BarSiguiente

| Anterior | Glosario | Índice | Siguiente |
| Encuesta | Sitios afines | Librería | Página principal |


L. Ron Hubbard, L'Écrivain | L. Ron Hubbard, Lo scrittore
L. Ronald Hubbard, El escritor | L. Ron Hubbard, Der Schriftsteller
L. Ron Hubbard, The Writer

Contact Us
© 1998-2004 Iglesia de Scientology Internacional. Todos los derechos reservados.

Para información sobre marcas registradas


Librería Content Página principal